UN MUNDO EN SOCIEDAD

UN MUNDO EN SOCIEDAD - Nova Legal Asesorias Jurídicas Ibague Colombia

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PRIMERA TEMPORADA: DESCUBRIENDO EL DERECHO 


Capítulo 2:
UN MUNDO EN SOCIEDAD 


Como ya sabemos, en la cotidianidad de las cosas existen dos grandes dimensiones: lo material y lo abstracto, y entre estas dos realidades se desenvuelve el día a día de la humanidad. Si aún no estás enterado visita nuestro primer capítulo ¿Qué es el derecho? Entre lo material y lo abstracto.  

Si analizamos a lo largo de la historia humana, pareciese que en un principio vivíamos en un mundo regido por lo material y concreto, para luego empezar a alimentar el espectro intangible de las cosas, alcanzando dimensiones sociales inimaginables. Finalmente vemos como hoy el ser humano intenta por convicción o accidente, destruir la barrera que hay entre una u otra dimensión a través de la tecnología, siendo completamente incierto lo que podemos lograr en el futuro. 

Así, en un primer momento, el homo sapiens era un ser individualista, impulsado diariamente por su instinto para saciar esas necesidades materiales y esenciales que sustentan la vida, instinto que no es más que la programación impresa en nuestros genes, escrita y mejorada por millones de años de ancestros nacidos, reproducidos y muertos. 

Es así como por accidente, destino o predisposición divina, no lo sé, el cerebro humano ahora surge como el elemento más trascendental en la historia del planeta, al que ha logrado cambiar, moldear, destruir o reconstruir. A partir de este pedazo de carne y los procesos eléctricos que ocurren en su interior, se ha creado la consciencia, y es partir de esta que todo cambia. Ahora sabemos que existimos, que somos... ¿por qué lo sabemos? La respuesta es la pregunta misma, o mejor, el mero hecho de preguntárnoslo demuestra que existimos. ¿Cómo podríamos no existir o no ser si nos estamos planteando la duda de si existimos y somos? De ahí que René Descartes considerara que pensamos, luego existimos, siendo más precisos aun a sus palabras, pensamos, por lo tanto, somos. 

Ahora las preguntas que van más allá de lo apreciable empiezan a revolotear por las cabezas de nuestros antepasados. Ya no basta como a las aves, con que se aclare y se oscurezca el día para determinar cuándo actuar y cuando dormir, sino que ya alguien se pregunta porque se aclaran y oscurecen los días, y es a partir de estas preguntas del porqué de las cosas, que comienza el ascenso del reino de lo intangible, solo posible gracias a esa consciencia que surgió en ese cúmulo de células neuronales. 

Se evidencia además como las ideas y los sueños desbordan las mentes. Como lo apreciable por los sentidos viaja con desesperación por las entrañas de los prehistóricos al punto de salir y manifestarse a través de sus manos en pinturas sobre paredes donde intentaban entender ese mundo de imágenes que se dibujaban detrás de sus ojos sin ser conscientes de que se trataban de pensamientos. 

Surge entonces un segundo instante de la evolución humana, estos predecesores empiezan a convivir unos con otros y empiezan a interactuar con la realidad con una nueva visión de las cosas, y aunque siguen regidos en mayor medida por cuestiones biológicas materiales, como lo puede ser la prevalencia de la fuerza física como táctica genética para procurar el éxito de la especie, se empiezan a concretar situaciones algunas comunes y otras no tantas, y con esto se empieza a crear comunidad. Se identifican problemas y condiciones y con estas, soluciones y consecuencias. Surgen así, reglas sociales. 

En una comunidad que había renunciado al nomadismo para optar por el sedentarismo, ahora no eran solamente las reglas biológicas las que dominaban al hombre. Ya no solo era el ardor en el estómago el que impulsaba a cazar, sino que ahora se tenía que cazar cotidianamente porque se debía obtener el alimento no solo propio, sino también del resto de habitantes de su comunidad que, a su vez, cubrían alguna otra necesidad o se preparaban para ello. Si analizamos, todo son reglas: la mujer con los niños, el cazador obteniendo alimento, el agricultor cultivando la tierra, el joven que se convierte en adulto, todo está dirigido por reglas sociales, por unas obligaciones que tienen todos con todos, creadas por las personas para las personas. Así mismo surgieron sanciones para cuando se incumplían estas obligaciones, y conviviendo todavía con el estado salvaje, estas eran todavía determinadas por el líder de la manada, la representación del más fuerte dentro de la comunidad, al menos hasta que otro más fuerte dijera lo contrario. 

Ahora bien, los procesos evolutivos biológicos conllevan absurdas cantidades de tiempo: hace cuatro millones de años un mono decidió elevarse sobre sus dos patas; hace un millón de años nuestros ancestros llegarían a África y hace aproximadamente 200.000 años existe el homo sapiens, es decir, nosotros.  

Sin embargo, los procesos sociales son inmensamente más rápidos y hasta el momento, cada vez más acelerados: entre hace aproximadamente 100.000 y 60.000 años, el homo sapiens cubrió al mundo; hace 9.000 años logró hacer que de la tierra saliera alimento a voluntad; hace 6.000 años surgió la escritura y las primeras grandes civilizaciones; hace 2.020 años existió un individuo que cambio el mundo moderno para siempre; hace 528 años el mundo civilizado descubriría la existencia de otro nuevo mundo; hace 244 años fue fundado el mayor imperio vigente el cual está ubicado en ese nuevo continente; hace 70 años la humanidad fue testigo de la capacidad destructiva del hombre y el alcance de su maldad; hace más de 20 años el mundo se interconectó a través de una red de información sin precedentes y con esto cambiaría toda la dinámica social del mundo. Hasta hace unos minutos tú llegaste por una u otra forma a este punto y gracias a esa red y a estas palabras estas realizando el ejercicio de consciencia del avance humano y tu efímera posición dentro de toda esta abrumadora ecuación.

En todo caso, desde nuestros comienzos siempre estuvimos destinados a vivir en comunidad, y fue la suma de inteligencias individuales lo que permitió la creación del entramado social. Todas sus costumbres, historias, reglas, penalidades, cultura, creencias. La creación de un universo paralelo abstracto e intangible, pero siempre presente que condiciona toda nuestra realidad y está implícito en todo lo que hacemos. 

Es a partir de lo anterior, que la recién inaugurada sociedad comienza una carrera por perfeccionar los mecanismos que la condicionan, hasta el punto de llegar a las sociedades que están presentes en nuestro mundo moderno.  

Te esperamos en la próxima entrada de este Blog para que conozcas como llegamos hasta los Estados vigentes y como el derecho surge como disciplina del conocimiento. 


Escrito por 

 

SEBASTIAN MAESTRE GALLEGO 

Director de Ventas y Mercadeo